El aplastamiento cervical puede manifestarse con una variedad de síntomas que pueden variar en gravedad dependiendo de la extensión y la ubicación de la lesión en la columna vertebral. Uno de los síntomas más comunes es el dolor intenso en el cuello, que puede irradiarse hacia los hombros, los brazos e incluso las manos. Este dolor puede ser agudo o sordo, pero se describe como una puñalada y puede empeorar con el movimiento del cuello. Además del dolor, algunas personas pueden experimentar rigidez en el cuello, lo que dificulta la movilidad y puede provocar una sensación de tensión constante.
Otro síntoma común del aplastamiento cervical es la debilidad muscular en los brazos, las manos o las piernas. Esta debilidad puede dificultar tareas cotidianas como levantar objetos, caminar o incluso sostenerse en pie. En casos más graves, la debilidad puede progresar hacia la parálisis parcial o total de las extremidades, lo que requiere atención médica inmediata.
Además del dolor y la debilidad muscular, el aplastamiento cervical puede causar otros síntomas neurológicos, como hormigueo, entumecimiento o sensaciones anormales en las extremidades afectadas. Estos síntomas pueden indicar daño a los nervios que salen de la médula espinal en la región cervical. En algunos casos, también puede haber dificultad para controlar la vejiga o los intestinos, lo que sugiere una lesión grave en la médula espinal.